Rosana Antolì. My Animal Print. Video Performance. Video loop 5’19”. Felt 160 x 160 cm. Audio Stereo. Madrid. 2012. Music: Caçacervols / Performer: E. Monllor.

Todos mis trabajos tienen el azar como elemento esencial. Se modifican durante el proceso y acaban enriqueciendo a la idea original. El aceptar y el salir a buscar ciertas casualidades forma parte de la metodología de mi trabajo. No suelo creer en la existencia de nada artístico preestablecido. Solo en los caminos con incertidumbre es cuando soy capaz de asegurar que puede aparecer algo mágico o un nuevo parámetro de algo que desconocía. Entiendo el azar como aquello que el ser humano no puede controlar. Investigaciones durante el siglo XX han demostrado claramente que el universo es irracional, y que no sigue ninguna regla. La razón y la racionalidad están construidas bajo las premisas de la lógica. Y el universo no es así. El universo hace lo que quiere, cuando quiere. Y por tanto el uso de razón en el universo es absurdo. Hay un libro llamado El hombre de los dados de 1971, escrito por Luke Rhinehart (pseudónimo), en el que se afirmaba que en nosotros hay una cantidad similar de irracionalidad y racionalidad, pero que la mayoría de las veces al decidir nos decantamos por la razón para asegurar unas mejores pautas de convivencia entre nosotros. Y esos deseos, voces y gestos irracionales, son callados a favor de lo que nosotros llamamos civilización. John Cage utilizó la indeterminación como base para su música, influenciando a toda una generación de artistas y teóricos en muchos campos. La inclusión de esta incertidumbre e indeterminación en pensamientos y prácticas, refleja la aceptación del absurdo. Camus añadió que si una persona creía en esto, podía alcanzar la libertad absoluta, aceptando lo imparable. ¿Qué gestos forman parte de lo llamado “irracional”? ¿Cuáles serian sus movimientos, o su banda sonora de tenerla? ¿Cuál sería el dibujo o registro gráfico que dejaría esa esencia de lo irracional?

Mi danza performance: My Animal Print, está basada en estas premisas de lo incontrolable o irracional dentro de cada uno de nosotros. Contacté a una serie de músicos españoles y les pedí que me mandarán una canción. Ese tema en el que cuando empiezan a sonar los primeros acordes te hace moverte incontroladamente. Caçacervols, el músico con el que siempre trabajo en todas mis piezas, hizo una nueva composición con los sonidos provenientes de todas las canciones enviadas. Pinté un circulo negro sobre un fieltro de 1,6 m2 y se le dio una única instrucción a la bailarina que tenía que interpretar la canción: que no se saliera del espacio delimitado por el círculo. La bailarina tenía pigmento negro en los pies. Al final de la performance pudimos ver como esta pieza, culmen de lo incontrolable auditivamente, tenía un efecto evidente en los gestos y movimientos de la misma. Dejando un trazo que llamo “la impresión de lo incontrolable”. Las líneas que fueron trazadas por los pies de la performer fuera del círculo representan las marcas de la irracionalidad dentro del proceso, así como el ser las variables que el sujeto en movimiento ha fracasado en controlar mientras estaba en contacto con la música. El expandir el dibujo me permite documentar la extracción de esa esencia más visceral o animal, y registrarla como una experiencia performativa continua.

1.Rosana Antolí. My Animal Print. Video Performance.Video loop 5'19''. Felt 160 x 160 cm. Audio Stereo.Madrid.2012

All images: courtesy the artist
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