Sandra Moros Sides

Un punto en común de las artes visuales contemporáneas es la utilización de imágenes, objetos o mecanismos sociales ya existentes. Marcel Duchamp empezó a desarrollar estas estrategias con sus famosos ready-mades, y a partir de aquí se abrió un camino en el arte hacia el uso de lo ya creado. El proceso creativo con Duchamp se puso en duda, ya que lo simplificó hasta tal punto que casi desapareció, “simplemente” seleccionó un objeto cotidiano o una imagen, como el urinario o la postal de la Mona Lisa, y los convirtió en arte sólo por la voluntad del artista. Bourriaud otorga a Duchamp la labor de completar la definición de crear: “insertar un objeto en un nuevo escenario, considerarlo como un personaje dentro de un relato”.

Podemos definir esta estrategia artística con multitud de verbos: reciclar, remezclar, injertar, descontextualizar, trasplantar, recortar, reprogramar… Minerva Cuevas en Nuevos mercados I plantea una crítica a la colonización económica que ponen en marcha las grandes multinacionales. Para ello crea una pegatinas en las cuales modifica la imagen corporativa de una conocida compañía de telecomunicaciones española cambiando el nombre de ésta en el logo por la palabra coloniSar y añadiendo imágenes de fondo que aluden a la llegada de Colón a América. Además la artista introduce esta nueva imagen en otro contexto que rompe con el habitual, una manifestación a propósito de la cumbre de mandatarios de Europa y América Latina que se celebra en Madrid. Bourriaud define muy bien en Postproducción estas estrategias al equipararlas con el trabajo del DJ, ya que estos se dedican a extraer fragmentos, copiándolos y pegándolos, creando así otro producto que se ha convertido en un relato personal del DJ.

Los artistas se sirven de signos ya creados para construir su propio relato alternativo al relato oficial del objeto, imagen o forma. La artista Pilar Albarracín construye su historia para provocar un cuestionamiento de los estereotipos y del proceso de construcción de la identidad. En la vídeo-performance Musical Dancing Spanish Doll se apropia de la figura de la muñeca flamenca y crea una coreografía entre estas muñecas y un elemento distorsionador, que es la propia artista vestida también igual que las muñecas. La artista nos lleva a una reflexión profunda sobre la imagen de la mujer española que se ha construido y difundido a partir de un elemento superficial como es una muñeca y con el uso del humor.

La preeminencia de la imagen en nuestra sociedad, donde los medios de comunicación de masas actuales mueven veloz y constantemente imágenes, nos acercan a la apropiación como un hecho cotidiano que quizás impide ver la relevancia que ha tenido el  acto de tomar elementos ya creados por parte de los artistas. Arthur H. Danto quiso visibilizar la importancia de esta postura calificando como principal contribución artística de la década de los setenta la apropiación “de imágenes con un significado e identidad establecidos y otorgarles una nueva significación e identidad”2. Abramos los ojos, leamos la otra historia de las imágenes que nos presentan los artistas, ampliando con estos nuevos relatos alternativos y subversivos nuestras miradas.