Cuando en 2011 Dora García fue seleccionada para representar a España en la 54ª edición de la Bienal de Venecia, se planteó que el sistema de representación según el cual cada pabellón muestra una supuesta identidad nacional representada (por un artista o varios), no es oportuno.

Así fue concebida “Lo inadecuado”1: una performance extendida y colectiva basada en el carácter formal de ese escapar de la adecuación, en diversos sentidos. La performance, que excedía el espacio-tiempo asignado para la exposición, se convertía así en un acto de resistencia y de respuesta a la excesiva normativización del sistema del arte en concreto y del régimen de lo social en general. En el afán de romper con el modelo, la artista centró su interés en mantener una ejecución de la performance como acto reflexivo y no como puro entretenimiento, de modo que el arte contemporáneo y el propio evento debían desligarse en este sentido de su relación con el ocio o con el turismo, con el que demasiado a menudo se confunden, especialmente en un macroevento de estas características. Lo excluido, lo outsider y lo marginal, son situados en el epicentro de la plataforma de conocimiento que se plantea como obra de arte situada en un contexto italiano al que corresponden todos los participantes activos. 

Durante el mes de junio, dentro de la programación, tuvo lugar “El artista sin obra: una visita guiada en torno a nada”, que responde de manera directa a las demandas del sistema: desde el público hasta el museo pasando por eventos como este, existe una demanda constante de “algo para ver”. En el mainstream el objeto se convierte en la regla fundamental del juego de jerarquías y capitales2 ; y su ausencia en acusación grave de fraude -por inefectividad-.

La adecuación de esta inadecuación reside pues en el pulso que se le echa a la institución: no ya como un contenedor para amasar los placeres y soportar el elitismo de una cierta alta cultura, sino como una plataforma porosa, en continuo diálogo con profesionales de la cultura, activistas, psiquiatras, urbanistas, arquitectos, periodistas, sociólogos o filósofos. El arte como algo que sucede, que no precisa de autorías ni cubos blancos, de genios ni virtuosismos. El arte como situación o dinámica compartida y no necesariamente generada por el artista. La obra de arte como la huella de una ideologíaacuñada, entre otros por un Guy Debord anticapitalista: una oda al no hacer gozoso, en el que se aplaca la alienación. Un “Preferiría no hacerlo” a la Bartleby.

Este dispositivo replicable y adaptable según el contexto responde a un ejercicio de imaginación política y permite -por un lado- una democratización del acceso al conocimiento por medio de la dinámica generada por la pieza en proceso en la que se intercambian y confunden los roles de comisario-artista-público. Por otro lado, la institución que acoge estas prácticas de investigación improductivas debe mutar, al menos temporalmente, y adaptar sus criterios y métodos. La participación y la falta de exhibición exigen un estar despierto y una permeabilidad que algunos han entendido como la necesidad de una institución distribuida, en la que sus muros son incapaces de contener ya un movimiento permanente dentro-fuera (museo-vida). La organización se basa en la colaboración horizontal y en una toma de conciencia de la institución como plataforma educativa desjerarquizada: ya sea una escuela o un laboratorio (quizá cocina4, mejor). Nuevo método – giro educativo5, educación expandida y performatividad – y nueva institucionalidad como respuesta a un modelo impuesto y desgastado, que se legitima a través del propio sistema y no a través del retorno social. Una cascada de cristalizaciones de la imaginación de nuevos modos de hacer.

Dora Garcia, Das Unangemessene. The Inadequate, 2013. Photo: Oliver Ottenschlaeger Secession 2013

Dora Garcia, Das Unangemessene. The Inadequate, 2013. Photo: Oliver Ottenschlaeger

1García, Dora, “Lo inadecuado”, Bienal de Venecia, AECID y A/CE http://theinadequate.net (19-2-2016)

2Pulido, Natividad, “El gran teatro del arte, según Dora García”, ABC, 1-6-2011   http://www.abc.es/20110531/cultura-arte/abcm-gran-teatro-arte-segun-201105311741.html  (19-2-2016)

3Szott, Randall, “An Artwork Does Not Necessarily Need An Author; An Author Does Not Necessarily Need An Artwork – Dora García”  http://randallszott.org/2013/09/26/the-artist-without-works-pursues-the-assertion-of-an-ideology-rather-than-the-building-of-a-career-undeeds-unart-and-the-undone/ (19-2-2016)

4Lafuente, Antonio, “La cocina frente al laboratorio”, Yorokobu, 19-6-2014 http://www.yorokobu.es/kitchen-vs-lab/ (19-2-2016)

5Curatorial Dictionary: Educational Turn (19-2-2016) http://tranzit.org/curatorialdictionary/